miércoles, 23 de marzo de 2011

All the President's Men

Dustin Hoffman ( Carl Bernstein)
 y Robert Redford (Bob Woodward)

Basada en el libro con el mismo título, esta película está dirigida por Alan J. Pakula y fue ganadora a cuatro premios Oscar 1977 por mejor guión, sonido, dirección de arte y actor secundario (Jason Robards). Narra  la historia de dos periodistas; uno de ellos muy novato, Bob, que trabajan para el Washington Post en 1973, durante el gobierno de Richard Nixon.

Durante la campaña electoral hay un robo en las oficinas de Watergate y éstos dos periodistas se encargan de investigar el caso, encontrando grandes conexiones entre importantes e influyentes personajes dentro del mismo gobierno y también con la campaña electoral de Nixon. 
Mientras más se adentraban en la investigación, descubrieron que la conspiración llegaba hasta los niveles más altos de Partido Republicando, el FBI y la Casa Blanca, llegando a la conclusión de que todo el sistema se había involucrado en éste robo. 

En la película se muestra qué tan complicado es realizar una investigación periodística, ya que existen muchos intereses de por medio, por lo que las mentiras y los enredos que hacen los declarantes están a la orden del día, siempre inculpándose y cubriéndose los unos a los otros. 

Es impresionante ver cómo los personajes se involucran por completo en el caso, viven por él. Pasan de ser periodistas a detectives y no sueltan una línea de investigación hasta que todos los recursos y pistas de la misma de agotan . También es frustrante cómo hacen todo lo posible por recabar la información y darse cuenta de que los han estado engañando y enredándolos. Es por esto que no pueden obtener datos completos para publicar la historia. No era suficiente verídico para que el director del Washington Post se arriesgara a publicar información con fuentes anónimas sin confirmación. 

Esto nos lleva a la conclusión de que para que el trabajo periodístico sea veraz y comprometido, es necesario comprobar las información y las fuentes una y otra vez, hasta que se esté seguro de lo que está a punto de publicarse. La ética se relaciona estrechamente. 

Me quedo con la reflexión de que si hace unos treinta años, aproximadamente, se podía hacer una investigación de esta magnitud, ¿qué no es posible ahora con tanta tecnología?

1 comentario:

  1. Claro que es posible y estamos pugnando por periodistas que aprovechen los nuevos medios y entiendan que se pueden conseguir grandes historias.

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